sábado, 26 de enero de 2013

In's



Cuando estás intranquilo todo lo sientes más rápido pero el tiempo va más lento. Cierras los ojos y todo es corrugado, oscuro, acelerado, confuso.

La intranquilidad se mueve en nuestro hemisferio más sensible, nuestro corazón se acelera y las manos sudan. No puedes conectar o coordinar más de 4 palabras, siempre estás disperso, algo muy parecido al insomnio, nunca estás totalmente despierto o totalmente dormido.

Cuando estás intranquilo todo es como un sueño, sueñas que ya ha pasado mucho tiempo pero solo ha pasado una fracción de segundos.

Cuando la intranquilidad te corroe, no respiras a voluntad, lo haces por simple inercia y tu cabeza da miles de vueltas en el mismo lugar.

Recuerdos, momentos, sucesos que marcaron instantes precisos, instalados en la memoria que se repetirán una y otra vez mientras tu cabeza intentará callar a tu corazón (o viceversa) y ambas lleguen a un consenso.

La intranquilidad es el peor mal. Ni estás bien ni estás mal. Simplemente no estás.

domingo, 13 de enero de 2013

12 horas



¿Qué es el amor? El amor no existe. El amor siempre es diferente, nunca es igual. El amor es algo inventando mutuamente por dos personas para darle explicación a lo que sienten. El amor no muere, simplemente se transforma, se disipa pero no deja de existir, se transforma en otro sentimiento, pero no fallece.

El amor es algo expresivo, algo vivo. Es nada y es todo. No es algo palpable, es algo sentible, algo intangible e invisible.

Amar es simplemente saber de qué puedes estar sin esa persona pero que prefieras estar con ella. Amar es confiar, es sentir su respiración en cada palabra. El amor es un ser caminante, viviente, que necesita ser alimentado, hidratado, cuidado y mantenido con el aire suficiente para respirar. Amar es caminar sin el suelo pero sabiendo que puedes tropezarte, es volar sin alas sabiendo que puedes caer en picada.

¿El amor? El amor no es nada más que un invento, que existe y que se siente tal cual como el alma, el aire y el dióxido de carbono, pero que nadie puede refutar.

Amar es sentir lo mismo con los ojos abiertos que con los ojos cerrados.